miércoles, 12 de diciembre de 2018

Hilda Lizeth Ruiz Quintana


Mis compromisos éticos como educadora

Hilda Lizeth Ruiz Quintana

En mi proceso de formación como futura educadora y  mi participación y aportación ante la sociedad debo de tener en cuenta y darle mucha importancia a las dimensiones del perfil de un docente, ya que con estas me puedo guiar para tener un mejor desempeño, en base a estas dimensiones puedo reflexionar sobre la relación que debo de tener con los alumnos, docentes y padres de familia, cómo debo ser para poder tener un perfil adecuado como futura docente.
Dichas dimensiones se dividen en 5 las cuales son:

Un docente que conoce a sus alumnos, sabe cómo aprenden y lo que deben aprender
Es aquí donde debo de saber el proceso del desarrollo y de aprendizaje de todos y cada uno de los alumnos, así mismo los propósitos educativos y los enfoques didácticos de la educación preescolar para poder saber la intención de estos.
Es de suma importancia observar a cada niño, desde el contexto familiar, hasta el desarrollo cognitivo para así poder conocerlos y saber cómo va a aprender cada uno y qué es lo que deben aprender, y en base a esto realizar las planeaciones y saber cómo trabajar.
Un docente que organiza y evalúa el trabajo educativo y realiza una intervención didáctica pertinente
 Aquí es donde debo de tomar más en cuenta las planeaciones para tener todo organizado y también llevar un proceso de evaluación, el diseño, la organización y el desarrollo de situaciones de aprendizaje, la diversificación de estrategias didácticas, a evaluación del proceso educativo con fines de mejora para poder ser cada vez mejor en base a la experiencia y evaluaciones y sobre todo la creación de ambientes favorables para el aprendizaje en el aula y en la escuela para que los alumnos se sientan cómodas y haya un clima armonioso.
Un docente que se reconoce como profesional que mejora continuamente para apoyar a los alumnos en su aprendizaje
Tomaré en cuenta que debo de estar en constante actualización para poder poner en práctica un aprendizaje digno a los alumnos.  Debo de tener presente que debo acompañar a los alumnos durante su aprendizaje y que debo de reflexionar la sistemática sobre la propia práctica profesional, la disposición al estudio y al aprendizaje profesional para la mejora de la práctica educativa y la comunicación eficaz con sus colegas, los alumnos y sus familias esto para crear  una buena relación y una mejor convivencia.
Un docente que asume las responsabilidades legales y éticas inherentes a su profesión para el bienestar de los alumnos.
Como futura docente debo tener en cuenta los retos que se ponen y la responsabilidad y valores que debo de tener, es muy importante el establecimiento de un ambiente de inclusión y equidad, en el que todos los alumnos se sientan respetados, apreciados, seguros y en confianza para aprender. 
La importancia de que el docente tenga altas expectativas sobre el aprendizaje de todos sus alumnos
Un docente que participa en el funcionamiento eficaz de la escuela y fomenta su vínculo con la comunidad para asegurar que todos los alumnos concluyan con éxito su escolaridad
Es muy importante mi aportación al funcionamiento eficaz de la escuela para poder crear una educación de calidad a los alumnos, mantener el aprovechamiento de los apoyos que brindan padres de familia e instituciones cercanas a la escuela para la mejora de los aprendizajes y sobre todo implementar  y dar a conocer las características culturales y lingüísticas de la comunidad y su vínculo con la práctica educativa. En esta dimensión  se nos dice que es muy importante la  buena relación con los padres de familia y que se debe de aprovechar, ya que los padres son una parte esencial en el desarrollo de los niños.

Claudia Alexandra Padilla Rodríguez


Comentario sobre la formación del docente

Claudia Alexandra Padilla Rodríguez

Como docente en formación puedo aportar mi comentario sobre la educación que es sumamente importante para el desarrollo de toda persona, además de sus beneficios para una vida plena y mejor, la educación puede contribuir en la mejora de la sociedad, donde ésta sea consciente de sus derechos y deberes.
En la formación docente se deben de tomar 5 dimensiones muy importantes con las que nos podemos basar para la mejora de la educación, las cuales son:
Dimensión 1: Un docente conoce a sus alumnos, sabe cómo aprenden y lo que deben de aprender.
1.1 Los procesos de desarrollo y de aprendizaje a los alumnos.
1.2 Los propósitos educativos y los enfoques didácticos de la educación preescolar o primaria; o de la asignatura que imparte en secundaria según sea el caso.
1.3 Los contenidos del curriculum vigente para preescolar o primaria; o de la asignatura que imparte en secundaria
Dimensión 2: Un docente que organiza y evalúa el trabajo educativo realiza una intervención  didáctica pertinente.
2.1 El diseño, la organización y el desarrollo de situaciones de aprendizaje.
2.2 La diversificación de estrategias didácticas.
2.3 La evaluación del proceso educativo con fines de mejora.
2.4 La creación de ambientes favorables para el aprendizaje en el aula y en la escuela. 



Dimensión 3.- Un docente que se reconoce como profesional que mejora continuamente para apoyar a los alumnos en su aprendizaje.
3.1 La reflexión sistemática sobre la propia práctica profesional.
3.2 La disposición al estudio y al aprendizaje profesional para la mejora de la práctica educativa. 
3.3 La comunicación eficaz con sus colegas, los alumnos y sus familias.
Dimensión 4.- Un docente que asume las responsabilidades legales y éticas inherentes a su profesión para el bienestar de los alumnos.
4.1 El ejercicio de la función docente en apego a los fundamentos legales, los principios filosóficos y las finalidades de la educación pública mexicana.
4.2 El establecimiento de un ambiente de inclusión y equidad, en el que todos los alumnos se sientan respetados, apreciados, seguros y en confianza para aprender. 
4.3 La importancia de que el docente tenga altas expectativas sobre el aprendizaje de todos sus alumnos.
Dimensión 5.- Un docente que participa en el funcionamiento eficaz de la escuela y fomenta su vínculo con la comunidad para asegurar que todos que todos los alumnos concluyan con su éxito su escolaridad.
5.1 Los factores asociados a la gestión escolar que contribuyen a la calidad de los resultados educativos. 
5.2 El aprovechamiento de los apoyos que brindan padres de familia e instituciones cercanas a la escuela para la mejora de los aprendizajes. 
5.3 Las características culturales y lingüísticas de la comunidad y su vínculo con la práctica educativa. 

Nayumi Rosal Pacheco Rosas


Qué aportaría a la educación preescolar como docente

Nayumi  Rosal Pacheco Rosas

Como bien se dice, la ética es sólo individual; qué quiere decir “individual“  es decir que es sólo de una persona. La ética viene del interior del ser humano por eso se dice que es un conjunto de costumbres o normas de carácter general y universal.
Como futuros docentes no va tocar hacer una tarea esencial y de calidad a la hora de impartir clases.
Una de las primeras dimensiones nos dice que como docentes tenemos que saber cómo aprenden y lo que deben aprender nuestros alumnos. Saber su estilo de aprendizaje, su contexto de donde vienen y enseñar las competencias necesarias para la vida.
Un docente que organiza y evalúa el trabajo educativo y realiza una intervención didáctica pertinente sabe como estructurar su planeación haciendo adecuaciones curriculares si es necesario hacerlas, crear ambientes favorables para el aprendizaje.
Una de las dimensiones que más se apega a nuestro curso de ética profesional es: un docente que asume las responsabilidades legales y éticas inherentes a su profesión para el bienestar de sus alumnos. Agrupa las características con que un docente de educación básica debe contar para desempeñar eficazmente el ejercicio de la docencia en base al sólido conocimiento del marco normativo que rige los servicios educativos, así como con la capacidad para analizarlo críticamente y practicarlo. Además de contar con las habilidades necesarias que le permitan establecer un clima escolar en el que sus acciones y actitudes favorezcan el aprendizaje,  la equidad e inclusión educativa y la seguridad de todos los integrantes de la comunidad escolar.
Todas las dimensiones son importantes porque le aportan al maestro herramientas para guiarlos en su formación.
Como futura docente yo aportaría a la educación preescolar el verme a mí misma como un ejemplo a seguir. Todos mis conocimientos y practicar los valores éticos a mis alumnos, además de buscar permanentemente el diálogo con los padres de familia y las otras personas que constituyen el plantel escolar para así tener una convivencia armónica.
Educar es la mejor herramienta de transformación social, de manera que ser docente es tener la oportunidad de contribuir al cambio en la sociedad.

Carla Estefanía Orduño Rosas


Compromiso docente

Carla Estefanía Orduño Rosas

El docente es la máxima autoridad en el aula de clases, por ello, muchas de las veces se suele confundir esta autoridad con algo más, como por ejemplo: la capacidad para hacer lo que el maestro quiera o no quiera u otro caso para decidir quien pasa y no pasa de año por el puro gusto del maestro.
Por ello, en este tema hablaremos de algunos de los compromisos que los profesores deben tener en el aula de clases dentro de la cual se produce el proceso de enseñanza aprendizaje. Ser docente es enseñar con la actitud y con el ejemplo, el cómo debe ser un estudiante y la armonía en el aula, es decir, el ejemplo de los educandos.
El docente es un pilar fundamental en el proceso de formación de valores, dado que la postura ética que asuma, manifestada a través de sus actitudes, es determinante.
El primer compromiso de los profesores es ser mejores profesores. La elaboración de material educativo por parte de un profesor, demanda tiempo y dedicación. Actualmente, los docentes dentro de sus horas profesionales, no disponen de espacio suficiente para la realización de esta tarea. A partir de esto, se origina el programa Mejor Profesor, que pretende apoyar la labor Docente, fortaleciendo el proceso de enseñanza-aprendizaje, mediante la entrega de recursos pedagógicos totalmente alineados con los ejes temáticos y ajustes curriculares. Dichos recursos, serán empleados por los establecimientos en cada nivel, entregando a los alumnos igualdad de oportunidades de aprendizajes.
·        El hogar
Los padres son los responsables de educar, formar y trasmitir valores, así como enseñar a sus hijos normas de convivencia, tanto en el hogar como en la escuela y en su entorno social.
·        La escuela
Si la escuela tiene como fin el desarrollo integral del educando, esto implica no solo transmitir conocimientos, sino también la formación en valores, la cual debe integrar todo el proceso educativo, así como los elementos que la componen. Y en este punto es muy importante la transversalidad, pues liga a la educación con su trasfondo ético.
·        El maestro
Ante este panorama y la potente demanda social, el profesor, hoy más que nunca, es un actor fundamental, pues tiene un compromiso mayor que el de solo transmitir conocimientos. Por lo tanto, él tiene que ser el primer convencido de su vocación, de lo que enseña, por qué y para qué lo hace.
·        Compromiso
Para enseñar no basta con saber la asignatura; además, el profesor tiene que saber cómo enseñar, pero, fundamentalmente, saber cómo aprende el alumno, pues este es el elemento más importante del proceso educativo. Una de las tareas educativas es que el alumno aprenda a vivir en sociedad. En este marco, la tarea del docente conlleva un compromiso con su labor y, por ende, con la sociedad, ya que la representa, así como a su historia, cultura, conocimiento y sus valores.
·        Coherencia
Todo esto compromete al maestro no sólo a dominar su materia, sino también saber cómo enseñarla, pero, principalmente, en lo que se refiere a su manera de ser. Esto último quiere decir que debe ser coherente con lo que dice y hace. Esta forma de actuar debe ser congruente con sus principios y valores personales, así como con los de la institución. Este compromiso ético con la educación abarca una actuación constante con ciertos principios, pues la percepción del alumno sobre su profesor lo influye considerablemente.
Esto lleva al maestro a asumir un compromiso ético y social que va más allá de la mera transmisión de conocimientos. Sólo así, el prestigio social de la tarea docente, tan venida a menos en las últimas décadas, podrá fortalecerse, interiorizando los valores éticos que promueve una educación democrática y justa.

Mariángel Murrieta Villavicencio


Ética de la profesión docente
Mariangel Murrieta Villavicencio
La sociedad valora al maestro desde los mismos parámetros que él suscita y propone como procesos y estructuras de formación de los sujetos y los reconoce como maestro en tanto representa y expresa los valores socialmente reconocidos en el espacio de su propia práctica educativa.
 Por su parte el maestro se confronta con una dualidad, la de educar como un acto de conducir a los sujetos a su propio marco de sujeción y la de convocar al mismo sujeto a su afirmación como ser libre y emancipado, esta última convocatoria es pedagógica, trasciende la naturaleza empírica de las conductas.
La relación entre educación y pedagogía establece la tensión de la práctica profesional del docente. La primera inducirá los procesos de sujeción que permitan el desarrollo personal y grupal de los individuos como actores sociales y la segunda inducirá la conciencia emancipadora que reclama para la condición humana el profundo sentido de la libertad personal y social.
Todas las profesiones implican una ética, puesto que siempre se relacionan de una forma u otra con otros seres humanos; unas de manera indirecta, que son las actividades que tienen que ver con objetos, y otras, de manera directa con los seres humanos, como son los casos de educadores, periodistas, psicólogos, médicos, abogados, contadores, etc.
 Para estos últimos son más evidentes las normas éticas de su profesión, puesto que deben tratar permanentemente con personas en el transcurso del desempeño de su profesión.
Según Escobar (1992) la ética nos ilustra acerca del porqué de la conducta moral y los problemas que estudia son aquellos que se suscitan todos los días en la vida cotidiana, en la labor escolar o en la actividad profesional.
La función del maestro, tal como la conocemos hoy, no ha existido siempre. Realmente los maestros, si bien desde antiguo han cumplido la misma función sustantiva de transmitir la cultura heredada a las jóvenes generaciones, no siempre lo han hecho en el marco de las mismas exigencias sociales, ni tampoco han tenido siempre ante la sociedad la misma responsabilidad que hoy se les exige.
En la Antigüedad e inclusive en la Edad Media, el papel del maestro no tuvo la misma claridad de definición que tendría en épocas posteriores. Se sabe que la función de pedagogo no constituyó de por sí un oficio noble. Según Gabriel de la Mora, un proverbio de la antigüedad latina decía: a aquel mortal que quieren castigar los dioses, lo destinan a cuidar niños. La sociedad veía con lástima a todo pupilero. Ejercían la pedagogía aquellos que fracasaban en repetidos intentos de ser alguien, los ineptos para los oficios, los remansados por inútiles” (1976: XXX).
La educación en valores se ha venido discutiendo desde hace algunos años con cierta insistencia. Esto se debe a varias razones, una de ellas es la percepción casi generalizada de que hay una crisis de valores, se sostiene que los niños y jóvenes carecen de los valores con los que algunas generaciones anteriores fueron educadas.
La educación es, en sí misma, un valor social, pero requiere realizarse fomentando valores distintos a los dominantes de manera explícita, que sean acordes con los requerimientos de los alumnos, así como con las demandas actuales de la sociedad.

Alejandra Carolina Murillo Robles


Compromisos éticos como futura educadora

Alejandra Carolina Murillo Robles

A mi punto de vista el docente es un pilar fundamental en el proceso de formación de valores, dado que la postura ética que asuma y expone  a través de sus actitudes, es determinante.
 La misión del docente consiste en convocar a sus educandos hacia un proyecto de incidencia social a través de un liderazgo colaborativo que incorpore las iniciativas y necesidades de los propios educandos, en beneficio tanto de ellos como de su comunidad. Uno como docente debe realizar su trabajo respetando en todo momento el valor de cada ser humano. Todos los actos que realice el docente deberán manifestar su compromiso con los individuos al movimiento social.
Las conductas del docente deberán ser coherentes con sus enseñanzas, que no sólo se basen en conocimientos sino en modos de vida; esto lo otorga autoridad moral y hace que sus alumnos lo consideren un referente ético con autoridad en lo que enseña. Para ello me parece de suma importancia tomar en cuenta los perfiles parámetros e indicadores ya que “Plantea la creación de un sistema que integre diferentes mecanismos, estrategias y oportunidades para el desarrollo profesional docente, y define los procesos de evaluación de carácter obligatorio para que el personal docente, técnico docente, directivo y de supervisión, por sus propios méritos, pueda ingresar, permanecer en el servicio educativo y lograr promociones y reconocimientos.” Para ello mencionare las 5 dimensiones que hacen descripción al dominio fundamental del desempeño docente, lo cual a mí como futura educadora es fundamental conocer y tener un conocimiento acerca de lo que es saber y lo que hace un docente.
En la dimensión 1: Se refiere a la importancia de que el docente conozca a sus alumnos para así saber cómo aprenden y lo que deben aprender.
-Identifica los aspectos fundamentales de los procesos de desarrollo y aprendizaje de los alumnos del nivel educativo.
-Reconoce la influencia del entorno familiar, social y cultural en los procesos de aprendizaje de los alumnos.
-Reconoce que la atención a las necesidades e intereses de los alumnos en la escuela favorecen el aprendizaje.
Dimensión 2: En esta dimensión menciona como el docente  hace su planeación y organiza sus clases, para evaluar el proceso educativo y desarrollar estrategias y  formas de intervención para atender necesidades educativas de los alumnos con la finalidad de establecer ambientes y actitudes positivas  a su aprendizaje.
-Identifica situaciones didácticas para el aprendizaje de los contenidos, de acuerdo con el enfoque de cada campo formativo y las características de los alumnos, incluyendo las relacionadas con la interculturalidad y las necesidades educativas especiales.
 -Identifica diversas formas de organizar a los alumnos de acuerdo con la finalidad de las actividades. -identifica actividades que impliquen a los alumnos desarrollar habilidades cognitivas como: pensar, expresar ideas propias, observar, explicar, buscar soluciones, preguntar e imaginar.
Dimensión 3: En  esta dimensión se habla de cómo el docente se va actualizando continuamente para dar apoyar a los alumnos en su aprendizaje.
-Reconoce que requiere de formación continua para mejorar su práctica docente.
-Identifica acciones para incorporar nuevos conocimientos y experiencias a la práctica docente.
 -Reconoce la importancia de promover y participar en redes de colaboración para fortalecer su desarrollo profesional.
- Identifica estrategias para la búsqueda de información que oriente su aprendizaje profesional.
-Utiliza diferentes tipos de textos para orientar su práctica educativa
-Reconoce el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación como un medio para su profesionalización.
Dimensión 4: Quiero resaltar que esta dimensión me parece de suma importancia ya que nos menciona las capacidades del docente para establecer un clima escolar y de un aula que favorezca la equidad, la inclusión, el respeto y la empatía entre los integrantes de la comunidad escolar, y con ello ayudar a que todos los alumnos aprendan. Rescato un punto importante que no habla esta dimensión el cual es que  el docente reconoce el sentido de la intervención para asegurar la integridad de los alumnos en el aula y en la escuela, y un trato adecuado a su edad.                                     
-Reconoce como una responsabilidad ética y profesional asegurar que todos los alumnos aprendan.
-Reconoce las características de una intervención docente que contribuyen a eliminar y/o minimizar las barreras para el aprendizaje que pueden enfrentar los alumnos.
-Distingue acciones que promueven, entre los integrantes de la comunidad escolar, actitudes de compromiso, colaboración, solidaridad y equidad de género.
-Determina acciones para establecer, en conjunto con los alumnos, reglas claras y justas en el aula y en la escuela, acordes con la edad y las características de los alumnos, que incluyan la perspectiva de género y de no discriminación.
Dimensión 5: De acuerdo a esta dimensión es conveniente establecer relaciones de colaboración con la comunidad escolar y el contexto local para la definición y el cumplimiento del proyecto escolar. La acción del docente trasciende el ámbito del salón de clases y la escuela, para mantener una relación de mutua influencia con el contexto sociocultural en que está inserta la institución escolar; por lo tanto, el desempeño del personal docente incluye habilidades para identificar, valorar y aprovechar, en sentido educativo, los elementos del entorno.
-Reconoce las ventajas de trabajar con diversas instituciones para propiciar mejores aprendizajes en los alumnos.
 -Identifica acciones para establecer una relación de colaboración y diálogo con las familias de los alumnos mediante acuerdos y compromisos que las involucren en la tarea educativa de la escuela.
FICHAS BIBLIOGRAFICA
Secretaria de Educación Pública. (20 de enero del 2017). Perfiles parámetros e indicadores. En perfiles parámetros e indicadores para docentes y técnicos docentes. Recuperadohttp://servicioprofesionaldocente.sep.gob.mx/portal-docente-2014-2018/content/ba/docs/2017/ingreso/PPI_INGRESO_EB_2017_2018.pdf.


Carmen Patricia Mendoza Ríos


Educación y compromiso social
Carmen Patricia Mendoza Ríos
El compromiso social de la educación y del educador, ante el panorama al que se enfrenta, debe revalidarse, reconceptualizarse, pues creemos con Martínez (2001) que "el compromiso radical de la escuela con la educación del ser humano no puede eludir su posición crítica con las políticas de injusticia y desigualdad. Ésta debe seguir siendo una cuestión básica en todo educador."
Desde esa perspectiva el docente, como agente primordial del proceso educativo, debe definir un compromiso profundo y permanente con sus alumnos y con su práctica, de manera de responder a lo que la realidad le demanda en favor de la formación de éstos y como consecuencia de ella, de la formación de la sociedad y la cultura; compromiso que implica una toma de conciencia -es decir se opone a la enajenación, o sea a "la pérdida, por el hombre, de lo que constituye su propia esencia y por consiguiente, la dominación del objeto sobre el sujeto.
Los profesores, quienes serán los responsables del aprendizaje de sus alumnos, con todo lo que ello implica, son a su vez aprendices de otros profesores, de los que van a recibir las nociones que les van a permitir crear sus propias concepciones respecto de su labor docente y su rol social. Entonces es primordial que se reflexione acerca de sus procesos de formación.
La formación docente entonces no puede ser una mera revisión de fórmulas didácticas o un adiestramiento en disciplinas específicas, tiene que ser el espacio que acoja la inquietud del profesor por trascender, el lugar en donde, mediante la reflexión, pueda aclarar su posición respecto de la problemática educativa, su rol en la dinámica social, su forma de entender el mundo.
La sociedad valora al maestro desde los mismos parámetros que él suscita y propone como procesos y estructuras de formación de los sujetos y los reconoce como maestro en tanto representa y expresa los valores socialmente reconocidos en el espacio de su propia práctica educativa.
La educación como discurso propone las finalidades éticas como expresiones de valor y aspiraciones de dignificación humana. El maestro es convocado, a través de los tiempos, a gestar en el proceso vital de las personas las condiciones de su sujeción a los fines  sociales, mediante un proceso al que se le ha denominado educación o formación, que señala los límites ético-políticos a su propia práctica profesional.
La profesionalidad del educador, desde el punto de vista de la formación, ha de asumir en  forma radical los criterios que caracterizan las "profesiones modernas", a partir de los cuales son reconocibles por lo menos cinco dominios:
el dominio de los problemas de la realidad educativa que han de ser objeto de estudio e intervención.
 El dominio de las teorías que ayudan a explicar y comprender la realidad y permiten crear escenarios de futuro; el dominio de una práctica con responsabilidad social basada en competencias propias, distinguibles de otras profesiones.
El dominio de la pedagogía en su doble carácter, filosófico y científico, a partir de la cual se delimiten, expliquen y comprendan tanto los problemas como las teorías referidas a la educación y a la enseñanza y desde la cual el maestro fundamente su identidad y su compromiso con los fines de la educación.
 y el dominio del ethos de la profesión entendido en el marco de las dimensiones históricas, éticas y normativas que orientan y regulan su ejercicio profesional y su ser como persona.