miércoles, 12 de diciembre de 2018

Keila Medelein Soto Aldaco


Un Docente Profesionalmente Ético

Keila Medelein Soto Aldaco
El ser docente es un ámbito profesional único, no sólo consiste en la transmisión de conocimientos a un grupo de jóvenes, sino que conlleva la enorme responsabilidad y satisfacción de tocar vidas.
No se puede esperar que los alumnos sean dedicados, si los docentes no lo son; que sean creativos, si los docentes no sólo obtienen los mismos caminos y formas una y otra vez; que sean apasionados de su carrera, si los docentes no transmiten pasión por lo que hacen; que amen lo que hacen, si no les muestran que aman a lo que se dedican. Lo que implica ser docente no corresponde a una forma de ganar dinero, corresponde a una actitud o forma de vida.
Para ser docente se debe cumplir con 14 principios pedagógicos, que éticamente están considerados para la mejora de la educación, tener una sana convivencia y un vínculo afectivo con los alumnos, además de favorecer el proceso de aprendizaje de los alumnos.
·        Poner al estudiante y su aprendizaje como eje central del proceso educativo.
·        Tener en cuenta el conocimiento previo del estudiante.
·        Ofrecer acompañamiento al aprendizaje.
·        Conocer los intereses de los estudiantes.
·        Estimular la curiosidad nata del alumno.
·        Reconocer la naturaleza social del conocimiento.
·        Aprendizaje en circunstancias reales.
·        La evaluación como proceso de planeación del aprendizaje.
·        Modelar el aprendizaje.
·        Valorar el aprendizaje informal.
·        Promover la interdisciplinariedad.
·        Favorecer la cultura del aprendizaje.
·        Apreciar la diversidad como fuente de riqueza.
El ser docente involucra ser afectivo, pues como se comentaba, se trata de relacionarte a diario con personas y el tratar con niños, sobretodo en educación inicial, se requiere de contar con estos principios pedagógicos, ya que cualquier acto, ya sea bueno o malo, marcará la infancia del alumno y con ello su desarrollo.
¿Qué pasaría si un docente no cumpliera con un perfil ético?
Si un docente violara sus deberes éticos, tuviera sanciones graves, dependiendo sea el caso. Los alumnos se marcarían psicológicamente y no tuvieran un sano desarrollo, tal vez en la adolescencia del alumno tuviera conflictos consigo mismo, con sus padres, y con el contexto. O en otro caso, sólo no tuviera los conocimientos necesarios para seguir con un buen proceso de educación, no cumpliera con los conocimientos requeridos para avanzar a un tema del currículo más complejo.
Como conclusión, se deja clara la importancia de ser un docente con ética, ya que es extremadamente relevante para el desarrollo del alumno, tanto físico, psicológico, y académicamente. Además de aportar a los alumnos y compañeros colegas de trabajo, un buen ambiente, que sea sano y armónico.

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