Compromiso Como
Docente
Yo como
futura docente tengo que asumir mis deberes y obligaciones, que entre ellas son
siempre estar en constante actualización nunca dejar de buscar nuevos temas que
sean interesantes en la educación de los niños de este país, tener una
excelente comunicación con los padres de familia, con mis colegas de trabajo y
siempre mantener el respeto. Una de mis obligaciones es siempre cuidar de mis
alumnos, buscar el bien para ellos dar lo mejor de mi en cada clase que aplique
en el aula de clases, promover el respeto entre ellos y contribuir en su
desarrollo.
Ante este
panorama y la potente demanda social, el profesor, hoy más que nunca, es un
actor fundamental, pues tiene un compromiso mayor que el de solo transmitir
conocimientos. Por lo tanto, él tiene que ser el primer convencido de su
vocación, de lo que enseña, por qué y para qué lo hace
Para enseñar
no basta con saber la asignatura; además, el profesor tiene que saber cómo
enseñar, pero, fundamentalmente, saber cómo aprende el alumno, pues este es el
elemento más importante del proceso educativo. Una de las tareas educativas es
que el alumno aprenda a vivir en sociedad. En este marco, la tarea del docente
conlleva un compromiso con su labor y, por ende, con la sociedad, ya que la
representa, así como a su historia, cultura, conocimiento y sus valores.
Todo esto
compromete al maestro no solo a dominar su materia, sino también saber cómo
enseñarla, pero, principalmente, en lo que se refiere a su manera de ser. Esto
último quiere decir que debe ser coherente con lo que dice y hace. Esta forma
de actuar debe ser congruente con sus principios y valores personales, así como
con los de la institución. Este compromiso ético con la educación abarca una
actuación constante con ciertos principios, pues la percepción del alumno sobre
su profesor lo influye considerablemente.
Esto lleva al
maestro a asumir un compromiso ético y social que va más allá de la mera transmisión
de conocimientos. Sólo así, el prestigio social de la tarea docente, tan venida
a menos en las últimas décadas, podrá fortalecerse, interiorizando los valores
éticos que una educación democrática y justa promueve.
No hay comentarios:
Publicar un comentario