miércoles, 12 de diciembre de 2018

Thelma Nicole Vásquez Valadez


Ética y misión de la educadora

 Thelma Nicole Vásquez Valadez

Como futura educadora debo tener la misión de mediar entre el niño y el mundo, de manera de permitir que el primero se integre en el segundo minimizando el riesgo de rechazo que existe naturalmente entre ambos. Esta integración, que pasa también por formar parte de los grupos de personas que ya son parte del mundo -es decir, los adultos- implica que como educadora nos tenemos que hacer responsables del uno y del otro, en cuanto a que su tarea como mediador entre ambos (niño y mundo) va a determinar la manera cómo éstos se relacionan y sus expectativas de su autoridad y de su gran responsabilidad.
Ser educadora es, entonces, un ser privilegiado en la construcción no sólo de la cultura, sino, como consecuencia de ella, de la sociedad, de la manera cómo sus alumnos ven al mundo, de las distintas perspectivas con que interpretan a la sociedad y a su existencia social e individual que otorgan un orden a su convivencia naturalmente.
Entonces, como educadora tenemos que asumir dicha responsabilidad, estar preparadas para tomar el lugar que nos corresponde en la gran trama social, Para crear conciencia entre nosotros mismos de la importancia de nuestro rol, estar conscientes de todo lo que implica nuestro trabajo con los alumnos.
Por eso debo conocer a mis alumnos, para saber cómo aprenden y lo que deben aprender. Por eso los procesos de desarrollo y de aprendizaje de los alumnos se hacen con los propósitos educativos y los enfoques didácticos de la educación preescolar, para que los contenidos del currículum vigente sean mejor para una buena educación preescolar.
Debo organizar y evaluar el trabajo educativo y realizar una intervención didáctica pertinente. En donde el diseño, la organización y el desarrollo de situaciones de aprendizaje son los indispensables para la diversificación de estrategias didácticas, para la evaluación del proceso educativo con fines de mejora,  sobre todo la creación de ambientes favorables para el aprendizaje en el aula y en la escuela. También es reconocer como profesional que se debe mejorar continuamente para apoyar a los alumnos en su aprendizaje en todo el caso. Teniendo una reflexión sistemática sobre la propia práctica profesional, con la disposición al estudio y al aprendizaje para la mejora de la práctica educativa, para que la comunicación sea eficaz con los colegas, los alumnos y las familias.
Como docentes tenemos que asumir las responsabilidades legales y éticas inherentes a la profesión para el bienestar de los alumnos. Así de tener el ejercicio de la función docente en apego a los fundamentos legales, los principios filosóficos y las finalidades de la educación pública mexicana, para el establecimiento de un ambiente de inclusión y equidad, en el que todos los alumnos se sientan respetados, apreciados, seguros y en confianza para aprender.  Por eso es importante de que un docente tenga altas expectativas sobre el aprendizaje de todos nuestros alumnos.
También tenemos que participar en el funcionamiento eficaz de la escuela y fomentar un vínculo con la comunidad para asegurar que todos los alumnos concluyan con éxito su escolaridad. Por eso debemos de distinguir los factores asociados a la gestión escolar que contribuyen a la calidad de los resultados educativos, para que el aprovechamiento de los apoyos que brindan padres de familia e instituciones cercanas a la escuela. Para que  la mejora de los aprendizajes y las características culturales y lingüísticas de la comunidad y su vínculo con la práctica educativa sean de una mejor calidad.

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